Las terapias naturales y manuales son grandes aliadas para mantener la salud física, mental y emocional durante el otoño. La cuarta estación del año viene con grandes cambios y nuestro organismo se ve afectado notablemente.
Al igual que en la naturaleza, los cambios propios del otoño también influyen en nuestro organismo, pudiendo alterar nuestro estado físico y anímico. El metabolismo se ralentiza y los tejidos tardan más en regenerarse. Además, disminuye la producción de la serotonina y aumenta la producción de melatonina. Estos ajustes hormonales provocan una mayor sensación de cansancio. A esto debemos sumar que el patrón habitual de sueño puede verse afectado seriamente y muchas personas necesitan varios días para acostumbrarse a los nuevos horarios.
Nuestro sistema inmunitario funciona más lentamente y, en consecuencia, estamos más expuestos a virus y bacterias, principales causantes de las enfermedades del aparato respiratorio típicas de esta época. Asimismo, los ambientes cerrados y poco ventilados favorecen la proliferación de los gérmenes, aumentando también las afecciones gastrointestinales.
El descenso de las temperaturas y de las horas de sol nos invita a quedarnos más en casa, con lo cual reducimos las actividades en el exterior y realizamos menos ejercicio. Esta falta de movimiento, unida al enlentecimiento de la circulación sanguínea, provoca un incremento del dolor y rigidez articular y del riesgo de lesiones
Pero no todo son malas noticias y evitar que el cambio de estación nos afecte en exceso es posible. Afortunadamente existen diversas terapias que nos ofrecen soluciones naturales y efectivas para mantener el bienestar y disfrutar de esta hermosa estación como es el otoño.
Mi recomendación es que continúes con la actividad física de forma regular e incorporar el quiromasaje en tu rutina de cuidado. Además de contribuir al buen mantenimiento del aparato locomotor, la práctica del masaje tiene muchos otros beneficios, especialmente efectivos en estos meses.
El masaje, efectuado de manera periódica, mejora de manera natural el funcionamiento del sistema inmunitario y diversos estudios consideran que impulsa las defensas, combatiendo el estrés y facilitando un mejor descanso.
Durante su práctica se incrementa la liberación de endorfinas que actúan como analgésicos naturales, aliviando el estrés y la tensión y promoviendo una relajación profunda.
Al activar e incrementar el flujo sanguíneo se eleva la temperatura corporal contribuyendo a mantener la piel sana e hidratada.
Si combinamos el masaje con la Aromaterapia todos estos efectos se multiplican. Mediante el uso de aceites esenciales procedentes de hojas, semillas, raíces y flores actuamos sobre el sentido del olfato. Las moléculas se adhieren a la membrana olfativa que contiene millones de receptores encargados de reconocerlas y enviar señales al sistema límbico. Las reacciones son inmediatas pues el sentido del olfato es el único cuyas señales llegan directamente sin tener que ser procesadas por el cerebro. Este sistema límbico tiene una interacción directa con el sistema endocrino y con el sistema nervioso autónomo, desencadenando respuestas hormonales y, en consecuencia, emocionales.
¡¡¡ ESCOGE TUS TERAPIAS FAVORITAS, COMBÍNALAS, EXPLORA OTRAS NUEVAS Y QUÉDATE CON LO MEJOR DEL OTOÑO !!!




